Los quistes uveales son formaciones quísticas, generalmente pigmentadas que flotan libremente en el espacio existente entre el iris y la córnea (cámara anterior). También pueden aparecer en la cámara posterior, pero son menos frecuentes y no se visualizan sin midriasis o gonioscopia.

El origen en la mayoría de los casos es desconocido, aunque se asocia en muchos casos a fenómenos inflamatorios previos (uveítis).

Suele diagnosticarse durante una exploración general del paciente y en algunos casos como respuesta a una inquietud del propietario ante la presencia de una formación “redonda” que “se mueve” dentro del ojo.

Es habitual que se muevan lentamente con la inclinación de la cabeza, salvo que tuvieran algún nivel de adherencia al endotelio corneal (en este caso originaría una reacción de edema por parte de la córnea).

No se consideran neoplasias malignas, salvo que por biopsia se pudiera demostrar lo contrario.

Quiste uveal x 2

Es habitual que se muevan lentamente con la inclinación de la cabeza, salvo que tuvieran algún nivel de adherencia al endotelio corneal (en este caso originaría una reacción de edema por parte de la córnea).

No requieren un tratamiento específico salvo el control periódico de la evolución así como de la evolución de la presión intraocular. Es aconsejable realizar una interconsulta con un especialista en oftalmología con el fin de determinar el alcance de lo que vemos en la clínica, tener una medida de PIO como punto de partida para futuros controles.

Según Slatter, (2004) la intervención con extracción de los quistes uveales está indicado en situaciones como:

1. Gran número de quistes que pudieran conducir a un glaucoma o que produjeran un importante déficit visual.

2. Aumento grave de la PIO.

3. Obstrucción pupilar.

4. Uveitis asociada a la presencia de los quistes.

5. Edema corneal por adherencia de los quistes con el endotelio corneal.

En definitiva, la decisión de intervenir debería estar indicada por el especialista y alentada por el clínico cuando se identifican signos clínicos con tendencia a la elevación de la PIO en presencia de quistes uveales.

Los quistes uveales son una condición que se pueden presentar en cualquier edad, especie y raza, aunque está muy representada en pacientes de raza bulldog francés. También se describe en el gato y el caballo.

Quiste uveal único

El principal diagnóstico diferencial es el tumor melanocitico uveal. La diferenciación clínica (Gelatt, 2003) no es difícil, porque a diferencia de las neoplasias uveales que son masas sólidas, los quistes uveales se transiluminan con facilidad en la mayoría de los casos. La ecografía es un auxiliar importante para determinar la naturaleza quistica vs la solidez de una masa tumoral.

Lecturas recomendadas

Slatter, Douglas. Fundamentos de Oftalmología Veterinaria. 3º edición. (2004) Interamericana.

Gelatt, Kirk. Fundamentos de Oftalmología Veterinaria. (2003) Masson.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here