La pérdida de peso como signo clínico

La pérdida de peso sin una justificación clara suele ser un motivo de preocupación en los propietarios de animales de compañía y también un desafío diagnóstico para el veterinario en muchos casos.

(CC 1/9) Visión general de un paciente con SACT. JC Cartagena

Cuando un animal aparentemente sano comienza a perder peso, sin signos clínicos evidentes que pudieran justificarlo, las causas posibles son muy variadas, que incluyen, desde las más simples, valoradas por el mismo propietario: “come menos porque hace calor“, “porque está en celo” o porque “la comida no le resulta atractiva“, o a través de la intervención del profesional, las conclusiones podrían ser tan simples como: come menos porque tiene una enfermedad dental que se lo impide, hasta llegar a las más complejas como un problema endocrino, cardíaco o en el peor de los casos, un problema oncológico.

En este post se desarrollará la pérdida de peso asociada a un proceso neoplásico, conocido como  síndrome anorexia-caquexia de origen tumoral.

Síndrome anorexia – caquexia tumoral (SACT)

La pérdida de peso observada en pacientes oncológicos, a pesar de estar bien alimentados, se define como caquexia tumoral, y  que el animal no tenga un estímulo correcto para alimentarse se define como anorexia tumoral.

La malnutrición resultante del SACT conduce al paciente oncológico a un estado de hipoalbuminemia, anemia y balance nitrogenado negativo.

Exploración del paciente con SACT

Como una guía de exploración en el diagnóstico y seguimiento de un paciente con SACT, aparte del peso, podemos comprobar el estado de:

  • MÚSCULOS: Musculatura escapular, músculos de la masticación, zona glútea y músculos lumbares.
  • PROMINENCIAS ÓSEAS: cresta sagital del cráneo, apófisis espinosa, trocánter mayor fémur, cresta ilíaca.

Puntos importantes para comprender el SACT

Para comprender porque un animal que sufre un proceso neoplásico pierde peso es necesario tener en cuenta tres puntos importantes en cuanto a las proteínas en general, el metabolismo energético en particular y la presencia de sustancias directamente relacionadas con el tumor como las citoquinas o citocinas tumorales.

Proteínas. Síntesis insuficiente, ingestión reducida y pérdidas aumentadas.

Síntesis insuficiente por una capacidad hepática reducida, baja ingestión debido al SACT o pérdida debida a una enteropatía con pérdida de proteínas. Los factores de necrosis tumoral suelen contribuir al estado de déficit absortivo de la mucosa intestinal.

– Metabolismo energético

Las células tumorales poseen un metabolismo energético alto y generalmente anaerobio. Dependen de la glucosa y en su transformación acumulan piruvato que posteriormente se transforma en lactato conduciendo a una acidosis láctica. El lactato se reconvierte en glucosa en el hígado (Ciclo de Cori) incrementando el gasto de energía. El ciclo de Cori resulta “más caro” para el organismo que el ciclo de Krebs

– Citoquinas o citocinas tumorales

Las citoquinas tumorales e inflamatorias reducen la fosforilación oxidativa en las mitocondrias, disminuyendo la producción de energía (ATP). Estas citoquinas también reducen la actividad de la LPL (lipoproteinlipasa) dificultando la transformación de los lípidos en ácidos grasos y el depósito final en los adipocitos.

Herramientas básicas para la evaluación nutricional

La evaluación del estado nutricional en el perro y el gato es prioritario a la hora de determinar el estado de salud. Establecer un índice de condición corporal es muy sencillo, lleva muy poco tiempo, no precisa equipos sofisticados (solo una báscula y una valoración visual y palpación del paciente) y no implica un desembolso importante para el propietario.

La WSAVA (Asociación Veterinaria Mundial de Pequeños Animales recomienda tener en cuenta 5 puntos fundamentales cuando se evalúa el estado de salud general de un paciente veterinario:

  1. Temperatura.
  2. Pulso.
  3. Respiración.
  4. Presencia de dolor.
  5. Evaluación nutricional.

En muchos casos no resulta sencillo en el tiempo que dura la visita y la exploración clínica, poder determinar con exactitud el estado nutricional de un paciente. Con este objetivo se han desarrollado herramientas que permiten valorar en forma objetiva la condición corporal de un paciente y como decíamos con anterioridad: sencillo de realizar, rápido y económico para el propietario.

Condición corporal. Valoración

Muchos factores influyen en el estado nutricional y la condición corporal. Cuando se intenta definir la condición corporal de un paciente, se está valorando la grasa corporal del mismo, concluyendo a grandes rasgos si un paciente está muy delgado, delgado, normal, con sobrepeso u obeso. 

Con este fin el veterinario debe establecer el estado de los depósitos grasos en aquellas zonas con mayor tendencia al acúmulo en caso de exceso (cintura, laterales del tórax, superficie exterior de las costillas) y mediante la palpación de las prominencias y superficies óseas o directamente su visualización cuando el animal está muy delgado.

Valoración del aspecto general del paciente desde arriba.
(CC 7/9) Vista dorsal de un gato con depósitos grasos visibles. JC Cartagena.

Freeman et al, sugieren tener en cuenta los factores específicos del animal, factores específicos de la dieta, manejo de la alimentación y factores ambientales en el momento de realizar la evaluación nutricional. Para ver las recomendaciones completas te sugiero leer el artículo “Guías para la evaluación nutricional, Clin.Vet. Peq. Anim, 2011, 31 (2): 91-102)” que podrás descargar a continuación.

La condición corporal se puede evaluar de muchas formas, aunque las dos escalas más habituales que podemos encontrar son:

  • Escala de 5 puntos. (el ideal estaría entre 2,5 y 3).
  • Escala de 9 puntos. (el ideal estaría entre 4 y 5).

CONCLUSIÓN

Es muy importante contar con una herramienta que nos permita establecer la situación de un paciente, con respecto a la grasa corporal (condición corporal), con la finalidad de ofrecer un asesoramiento idóneo al propietario, con respecto a la importancia de una alimentación nutricionalmente equilibrada y suficiente con respecto a las calorías.

Establecer una condición corporal (en una escala de 5 o de 9) permite también estandarizar información en caso de interconsulta con especialistas.

Por último, la condición corporal y la medida del peso contribuye a establecer alertas importantes en el estado de salud del animal, favoreciendo en muchos casos el diagnóstico precoz de enfermedades potencialmente graves para nuestro paciente.

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