Introducción

En la imagen se puede apreciar que al separar el pelo, aparecen múltiples manchas negras, que se desprenden con facilidad si las movemos.

Esta pequeñas «motas» negras son la materia fecal de las pulgas, que no es más que el producto de la digestión de la sangre que ha ingerido el insecto.

Una forma de demostrar esto es disolver estas pequeñas motas negras en agua, o depositarlas en un papel o gasa húmeda, pudiendo comprobar que en pocos segundos se transforman en sangre, como en la segunda imagen que acompaña al post.

Información útil. Las pulgas son insectos pequeños, de cuerpo aplanado lateralmente, sin alas y con una enorme capacidad de trasladarse saltando.

No existe un dimorfismo sexual marcado, pero el macho suele ser más pequeño que las hembras.

Ctenocephalides felis felis (pulga del gato) es la que aparece con más frecuencia, inclusive en el perro.

Ctenocephalides canis es la pulga del perro y Pulex irritans la pulga asociada al género humano.

Es un insecto muy adaptado a vivir en las condiciones de control y humedad que existen en los hogares donde residen perros y gatos. Se adaptan muy bien a vivir en alfombras y grietas de las paredes, por ello, todas las acciones que se inicien con el propósito de erradicar las pulgas deben encaminarse a controlarlas en la mascota, pero también el medio ambiente, recordando aquello de «la pulga sube a comer en el perro ó gato, pero vive, se reproduce y muere en el medio donde está la mascota»

Las pulgas al igual que otros ectoparásitos pueden ser vectores de enfermedades para el hombre y también para las mascotas, como es el caso del Dipilidium caninum, Rickettsias, etc.

Por último, y con el fin de poner énfasis en la transmisión de parásitos, debemos recordar que todo perro parasitado en forma masiva por pulgas, debe ser desparasitado contra cestodos por la alta probabilidad de tener Dipilidium spp.