La fluoresceína es un compuesto hidrosoluble que no tiñe la córnea sana, debido a las características hidrófobas del epitelio corneal.

Cuando existe una solución de continuidad, y se expone el estroma que es hidrofílico, la fluoresceína colorea de verde la lesión.

Es imprescindible su utilización en el inicio del diagnóstico de patología ocular.

Para aumentar su efectividad diagnóstica, posteriormente a su utilización se ilumina la superficie corneal con una lámpara de Wood, o con el filtro de cobalto del oftalmoscopio, ya que se evidencia su presencia por fluorescencia en la zona de lesión epitelial (delimita los bordes o la superficie de la úlcera).

Existen dos tipos de presentaciones habituales: colirio ó tiras de papel impregnadas.

Importante

La membrana de Descemet no se tiñe con la fluoresceina, por consiguiente si aparece una zona central no teñida y protruyendo a través de una zona periférica teñida, se debe sospechar de un descemetocele y posible o inminente rotura del globo ocular.