Coxartrosis unilateral canina

Las lesiones asociadas a la artrosis de cadera que se aprecian en las siguientes radiografías se traducen en una cojera clínica con respuesta intermitente a los antiinflamatorios no esteroideos.
La cojera ó claudicación es más manifiesta al inicio de la marcha y al final de la misma.
Durante la exploración clínica se aprecia falta de movilidad durante la abducción del miembro y dolor marcado en la flexión y extensión máxima.

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Independientemente del proceso que haya originado las lesiones que se aprecian en la rx, éstas deben ser valoradas con el fin de llegar a un diagnóstico correcto.

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Las lesiones que caracterizan este proceso y que se pueden apreciar en la radiografía son: esclerosis del hueso subcondral con áreas de radiolucidez que se corresponden con las áreas de necrosis en la epífisis.
Práctica desaparición del espacio articular (adelgazamiento y destrucción del cartílago articular) y presencia de osteofitos acetabulares y femorales.
El acetábulo no llega a cubrir la cabeza del fémur, estando ésta prácticamente 2/3 fuera del espacio acetabular.


Se aprecia disminución del ángulo entre la cabeza y el cuello femoral, debido a la deposición de tejido inflamatorio y su posterior calcificación, así como una esclerosis evidente de la línea metafisaria. (ver modelos de huesos más abajo)

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Las lesiones de origen inflamatorio, proliferativo que se aprecian en estas preparaciones (huesos de un mastín con lesiones graves de la cabeza femoral y el acetábulo) se corresponden a un estadío más avanzado que el de la radiografía que se propone para la discusión.


Antes de la elaboración de un diagnóstico definitivo, se debe tener en cuenta en el diagnóstico diferencial todos aquellos tumores primarios y secundarios que pudieran afectar la zona.


En nuestra clínica tradicional no tenemos un acceso fácil (aunque cada vez es mayor) a la realización de pruebas complementarias como TAC, RNM ó gammagrafía, que nos podrían aportar información adicional muy importante.

Por eso, el seguimiento a través de la respuesta al tratamiento y radiografías de control nos podrían ayudar mucho en saber si la lesión progresa, está detenida o por el contrario adquiere características que nos pudieran hacer sospechar de cambios osteolíticos asociados a neoplasias.