La Toxoplasmosis y el embarazo.

¿Sabes asesorar a tus clientes acerca de esta zoonosis?

Todos los veterinarios nos encontramos antes o después en la tesitura de tener que asesorar a los propietarios acerca de la importancia y alcance de una enfermedad zoonótica informándoles sobre la gran importancia de las mismas. Es uno de los casos en los que el veterinario trabaja mano con mano con médicos, enfermeras y otros trabajadores del sector sanitario para proteger la salud de los seres humanos.

Toxoplasmosis y gatos
Se sobreestima el riesgo de contago de toxoplasmosis a partir de gatos mascota.

En ocasiones, desafortunadamente, es frecuente que se recomiende a la embarazada “dar en adopción” , o peor aún “deshacerse” de su mascota.


El mejor ejemplo de estas actitudes extremas lo representan la Toxoplasmosis y los gatos. Las mujeres embarazadas y personas inmunocomprometidas, en muchos casos, se ven prácticamente obligados a deshacerse de una parte importante de su familia – sus mascotas – porque les han explicado que las consecuencias de estas enfermedades pueden ser terribles (cuando ocurren..) , y sin llegar a dudarlo en ningún momento, es posible matizarlo y ponerlo en el contexto real de la enfermedad.


Los mayoría de los veterinarios sabemos que “deshacerse” del gato es un extremo del todo innecesario, pero, ¿sabemos explicar por qué de una manera convincente? ¿Realmente conseguimos hacer entender y transmitir por qué es así?

En este artículo os vamos a resumir las claves para que lo podáis explicar perfectamente. Esperamos poder salvar a muchos gatos de destinos inciertos gracias a vuestra ayuda.

Para todos los que comprendáis el inglés hablado, os recomendamos que le echéis un vistazo al siguiente vídeo. Es muy sencillo y explicativo y os puede ayudar a repasar conceptos y argumentar mejor.

Si el inglés no es lo tuyo, no te preocupes, te resumimos la información más importante:

Toxoplasmosis y riesgo en el embarazo

Generalidades

  • Hospedadores definitivos: félidos en general.
  • Intermediarios: prácticamente cualquier mamífero, incluidos humanos y los propios gatos.
  • El gato elimina ooquistes al medio ambiente, que serán ingeridos por un HI (hospedador intermediario), donde el parásito formará quistes. Al depredar al HI, el gato se infectará.
  • Existe transmisión horizontal por depredación entre hospedadores intermediarios y vertical (transplacentaria y a través de la leche).
  • El gato que se contamina del medio ambiente, actúa como hospedador intermediario.
  • Toxoplasma se distribuye a nivel mundial.
  • Generalmente la infección es asintomática y por desgracia, cuando las condiciones están dadas, puede causar graves problemas a personas inmunocomprometidas.

Imagen: Los oocitos y los quistes se transforman en taquizoitos poco tiempo tras la ingestión. Los taquizoitos forman quistes de bradizoitos en el tejido neurológico y muscular.

Toxoplasmosis en el gato

La infección ocurre por depredación de un HI, reproducción en el tracto gastrointestinal y eliminación de ooquistes en las heces. Cuando el sistema inmune actúa como respuesta al parásito, se forman quistes. El animal no tendrá síntomas y no eliminará ooquistes, por consiguiente, no será infectivo. Los quistes son asintomáticos, salvo cuando ocurren en tejidos como el SNC.

Oocistos de T. gondii. #microscopy #Parasito #Olympus #Toxoplasma ???

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Imagen de ooquistes de Toxoplasma gondii. Gracias a Andrea Costa por esta imagen tan bonita.

Toxoplasmosis en humanos

La infección se produce a partir de ooquistes ambientales, generalmente en vegetales mal lavados, ingestión de carne mal cocinada de animales infectados (otros HI). Hay replicación intestinal, distibución por el organismo y formación de quistes, sin embargo no se eliminan ooquistes infectivos. Normalmente se trata de un proceso asintomático que no se revierte. La infección se mantiene de por vida, pero protege de nuevas infecciones.

Diagnóstico

  • Serología: detecta anticuerpos frente a toxoplasma u otras enfermedades.
    • Seropositivo: contacto previo. Se pueden distinguir infecciones antiguas de recientes gracias a las pruebas de laboratorio que pueden distinguir entre IgG y las IgM.
    • Seronegativo: No ha habido contacto previo.
  • En ocasiones se recomienda realizar otras pruebas como la PCR (la PCR es una prueba de laboratorio que mediante la amplificación del antígeno del agente etiológico (toxoplasma en este caso), permite diagnosticar una enfermedad con un alto grado de sensibilidad y especificidad.

Tratamiento

  • La medicación sólo es útil frente a infecciones activas, los quistes son resistentes al tratamiento.
  • Tratar a un gato que está eliminando ooquistes, puede reducir el número de éstos en las heces.

Toxoplasmosis y embarazo

Si la infección ocurre durante el embarazo, el toxoplasma puede alcanzar al feto y causar daños muy graves, de ahí la importancia de la información y comprensión de la enfermedad. Cuanto menos desarrollado el feto, mayor es el riesgo.

Debemos recordar que la salud de una embarazada es responsabilidad de los servicios médicos, y que el trabajo del veterinario se limita al ámbito estricto del paciente animal, por ello nuestra actuación en casos de zoonosis debe ser siempre de colaboración con los servicios de Salud Pública, pero la información y decisión sobre los aspectos que mejor convengan a la madre y su futuro bebé, corresponden al médico (de cabecera o especialista).

¿Si es tan arriesgado, no deberiamos deshacernos del gato?

No

  • El riesgo comienza a ser real, si la mujer embarazada se enfrenta a la toxoplasmosis por primera vez (seronegativa). En este caso, previa prueba indicada por el ginecologo, éste aconsejará a la embarazada en consecuencia.
  • El gato sólo es infectivo si está eliminando ooquistes de manera activa.
  • El riesgo es mayor para una mujer seronegativa, pero éste viene fundamentalmente de la ingestión de ooquistes o quistes, potencialmente presentes en verduras mal lavadas o tierra y en carne infectada y mal cocinada respectivamente.
  • Si el gato eliminase quistes, éstos necesitarían estar en el medio ambiente durante unos 4 días para ser infectivos (tienen que esporular). Bastará con recoger las heces cada día para prevenir que los ooquistes se vuelvan infectivos.
  • SUGERENCIA: encomendar la limpieza de la caja de arena al integrante no gestante, de la pareja.
  • Volvemos al argumento de que el gato sólo va a eliminar quistes cuando se infecta por primera vez. Tendría que tratarse de un gato seronegativo, que se infecte por primera vez. Para ello, tiene que ingerir un hospedador intermediario con quistes (cazar). Es muy difícil que un gato se infecte a partir de ooquistes, tendría que entrar en contacto con una carga parasitaria inmensa. Los gatos que no salen de casa es poco probable que puedan infectarse, aunque nunca debemos menospreciar la posibilidad de contagio a través de fomites (calzado o ropa contaminada).
  • Siempre se debe mantener un plan sanitario actualizado, que incluya como mínimo tres desparasitaciones internas al año.

Hay una excepción a lo que hemos mencionado previamente, representado por la posibilidad de una reactivación de la infección latente en el gato (quistes ya formados en una infección antigua). Esta situación podría ocurrir en el caso de que el sistema inmune del gato esté comprometido, como es el caso de infecciones por retrovirus, especialmente por el omnipresente virus de la inmunodeficiencia felina.

Las verduras suponen un riesgo mayor
Las verduras mal lavadas y la carne poco cocinada suponen un mayor riesgo de infección por Toxoplasma gondii que los gatos.

Resumen y argumentos

  • El riesgo es extremadamente pequeño en mujeres seropositivas.
  • En mujeres seronegativas:
    • El riesgo es extremadamente pequeño con gatos seropositivos, salvo en infecciones agudas o inmunosupresión.
      • El truco está en que podemos diferenciar las infecciones crónicas de las agudas gracias a las IgG y las IgM. Si ambas están elevadas podemos asumir que hay una infección activa.
      • Sólo la igG elevada indica una infección latente.
      • Debemos asegurarnos de que son FeLV/FIV negativos.
    • El riesgo en gatos seronegativos es prácticamente 0, a no ser que se infecten durante el período de gestación de la mujer.
    • El contagio en el gato puede acontecer por ingestión de presas infectadas, o por contacto con material muy contaminado. Se puede prevenir.  evitando que el gato salga de casa y cace y como mencionabamos con anterioridad, manteniendo una condiciones sanitarias adecuadas a la especie y sus hábitos de vida.
    • Existe un riesgo elevado de infección a partir de alimentos mal lavados o mal cocinados.

También os recomendamos el excelente artículo de María Luisa Palmero, especialista en medicina felina acreditada por AVEPA y certificada ESVPS.

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