Introducción

Considerar al perro doméstico un triturador de huesos (aunque esté dotado anatómicamente para hacerlo) puede ser peligroso para la salud de sus dientes en particular y para su vida en general, si este hueso tiene ganas de complicar las cosas.

Hueso encajado en el cuarto premolar

Los cánidos se caracterizan por ser especies intermedias dentro de los carnívoros en cuanto a la proporción de carne que incluyen en su dieta.

Las especies gregarias que cazan en grupos, suelen ser estrictamente carnívoras (lobos, licaones), mientras que los animales que campean solitarios, suelen ser omnivoros, comen insectos, vegetales y carroñeros (zorro, chacal).

Aqui es donde no debemos caer en la tentación de generalizar y hablar del perro doméstico como un carnívoro devorador de huesos, asumiendo como dogma lo que ocurre en el pequeño universo de la muestra doméstica.

Si simplificamos las observaciones a lo que ocurre en nuestro alrededor, corremos el riesgo de salirnos fuera del método científico, a la vez norma de básico cumplimiento para afirmar cualquier enunciado por pueril que sea.

El perro, por antecedentes evolutivos, tiene la dentición más primitiva, no ha sufrido reducción ó perdida de dientes, conservando la capacidad de: hacer presa, triturar, moler y aquí viene lo más grave, ostenta el record de ser el peor masticador de la Naturaleza si se lo compara con los felinos por ejemplo.

Hueso extraido del cuarto premolar