Introducción

El cierre de la boca (oclusión) debe ser congruente, respetando un contacto mínimo y una posición entre los dientes del maxilar y la mandíbula.

Cuando esta congruencia se ve alterada, se produce una falta de armonía visual en el perfil del animal, y una alteración en distintas escalas (según el grado de malformación) que puede perjudicar seriamente al animal, o ser sencillamente un problema estético.

El veterinario debe informar al propietario de estos animales del origen genético de este problema, así como de la inconveniencia de reproducir estos animales (perpetuación de un gen portador de información no deseable).

Problemas de oclusión en otras especies. En el caso de NAC sobre todo, en aquellas especies con incisivos y molares con crecimiento continuo (sometido a desgaste) siempre se debe valorar mediante estudio radiográfico la congruencia de la mordida (adaptación mandíbula – maxilar en el momento del cierre de la boca).

Defecto oclusal mandibular. Braquignatia