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urolito I

Urolitos vesicales

Los urolitos ó cálculos, coloquialmente llamadas “piedras”, son una causa muy frecuente de diagnóstico y problemas urinarios en el perro.

En muchas ocasiones el diagnóstico suele ser un hallazgo después de una radiografía abdominal, aunque la mayoría de las consultas suele estar relacionada con signos como hematuria, disuria, estranguria y/o obstrucción uretral.

En este caso, se trata de un canino, hembra, de 5 años, de raza Yorkshire, que viene derivada a la clínica para extracción del cálculo y cirugía de hernia inguinal. En la clínica de origen se comprueba la presencia de un cálculo único en la vejiga urinaria y indicandose la cistotomía para extracción.

El principal signo clínico en este caso, era la hematuria constante y la emisión de orina en pequeñas cantidades y en forma intermitente.

Se realiza hemograma, perfil renal y análisis de orina, encontrando valores normales en los primeros y presencia de sangre, glóbulos blancos y cristaluria en el urianálisis.

El 95 % de los cálculos en el perro, se encuentran normalmente en vejiga, y el 5 % restante se pueden encontrar en riñón, uréteres ó uretra.

urolito I

Urolito único de 10 x 8 mm, de color grisáceo, consistencia dura y supeficie angulosa

El análisis por espectrofotometría de infrarrojos (Idexx) del cálculo indica que su mayor componente es el oxalato cálcico dihidrato (>40%), seguido por el oxalato cálcico monohidrato (<40%) y el 20% restante de carbonato de apatita.

rx editadaRadiografía lateral que evidencia la presencia de un material compacto, radioopaco, con múltiples aristas y puntas, en el interior de la vejiga. Nótese el grosor de la pared.

zoom calculo editado


Zoom de la radiografía donde es posible apreciar las características del cálculo, así como el grosor de la pared vesical.

La indicación terapéutica fue de cistotomía para la extracción del cálculo, ya que se había intentado tratamiento dietético que facilitara la disolución del urolito sin resultado favorable.

La cirugia debió combinarse con la reducción de una hernia inguinal de larga data. La recuperación hasta el momento ha sido normal, con una evolución positiva desde las primeras 24 horas.

ARD