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Ovariectomía, castración precoz o esterilización prepuberalCaninosGlosario

ovario

Las ventajas de la ovariectomía o castración prepuberal.

La castración prepuberal consiste en la esterilización del cachorro antes del primer celo, en la clínica normalmente se realiza en torno a los seis meses de edad pero la técnica se describe y se ha estudiado también en cachorros de entre 6 y 14 semanas. El procedimiento está reconocido y avalado por numerosos profesionales destacados y organizaciones humanitarias como la American Veterinary Medical Association (Margaret V.Root, 2007)

Las ventajas a nivel sociocultural son muchas, sobre todo en organizaciones humanitarias como perreras y protectoras de animales, ¿por qué? la intervención temprana del cachorro permite entregar a los animales esterilizados en su nuevo hogar, no pone trabas a la socialización del cachorro y evita totalmente un incumplimiento por parte del adoptante del contrato de adopción con esterilización posterior, así se elimina por completo la reproducción indiscriminada o accidental de ejemplares que tienen muchas posibilidades de acabar de nuevo en la calle o en una perrera.

A nivel quirúrgico también hay beneficios:

  • Tiempo quirúrgico y técnica: el tiempo medio en realizar una ovariectomía siempre es menor que en una ovariohisterectomía y, por supuesto, es más sencilla la técnica en una hembra que no ha estado sometida a la estimulación hormonal provocada por el primer celo,ya que tanto ovario como útero están menos irrigados y apenas tienen infiltración grasa en comparación con una hembra adulta (la visualización y manipulación de estructuras es mucho más sencilla).
  • Abordaje: se trata de una técnica menos invasiva, menos riesgo quirúrgico, apenas se expone el abdomen, ya que se interviene en lateral no en línea media.
  • Mejor recuperación y escasas complicaciones, al tener la sutura en los laterales del abdomen el peso de las vísceras no tiende a abrir la herida.
  • Menor dolor.

En contrapunto, hay que tener en cuenta un aumento notable del riesgo anestésico en cirugías pediátricas, debido a la menor masa corporal y la inmadurez fisiológica de los cachorros que desemboca en un peligro de hipotermia e hipoglucemia. Este riesgo anestésico se controla con un buen protocolo y una praxis anestésica y quirúrgica cuidadosa: mantas térmicas y suero atemperado para el control de la temperatura, preparados alimenticios descritos para postoperatorios para el control de la glucemia y rapidez en la realización.

Los inconvenientes descritos en la esterilización temprana son los mismos que los aplicables a cualquier castración, no difieren por tratarse de animales de menor edad, excepto quizás el incremento de morbilidad en enfermedades infecciosas caninas como la parvovirosis (sí es cierto, que los perros en estudio en estas estadísticas son provenientes en su gran mayoría de perreras y asociaciones protectoras con gran numero de animales por metro cuadrado y procedencia variada sin control sanitario). Los inconvenientes más habituales de la esterilización en la perra son obesidad e incontinencia urinaria, factores que no incrementan su aparición al tratarse de una esterilización prepuberal. El retraso del crecimiento no nos ha de preocupar puesto que está demostrado que la castración temprana no influye en el proceso, es más, puede que haya ejemplares en los que retrase la unión de las placas de crecimiento dando lugar a ejemplares de mayor tamaño.

En definitiva en la perra, fuera del beneficio sanitario y de prevención de reproducción no controlada en perreras y protectoras de animales, las ventajas generales de la esterilización en hembras prepúberes son muy numerosas: se previenen tumores de mama al 95%, se evitan patologías infecciosas y graves del aparato reproductor como es la piómetra, se elimina la presentación de pseudogestaciones o embarazos psicológicos, se anula la posibilidad de gestaciones no deseadas y, que no se olvide, evitamos problemas de frustración sexual en la perra por el instinto no satisfecho que supone la necesidad de reproducción.

En la gata,  la castración con menos de 1 año disminuye en un 86% el riesgo de la presentación de neoplasias mamarias malignas. Es la manera correcta de evitar las molestias ocasionadas por el celo, está demostrado que los fármacos progestágenos utilizados para la inhibición del celo inducen cambios hiperplásicos y neoclásicos en la mama. Véase: Hiperplasia fibroepitelial mamaria y Neoplasias mamarias en la gata.

MRV

Bibliografía consultada:

  • Root Kuskritz, M.V., 2006. Tratado de Medicina Interna Veterinaria. Ed: Eselvier-Saunders, 6ªedición., cap.249.
  • Romairone Duarte, A.; Cartagena Albertus, J.C., 2014. Atlas de tumores. Oncología en la clínica diaria.  Ed: Servet.